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Nosotros

Cada tema se trabaja a partir de lo que el negocio ya tiene.

Para cada tema, la postura que tomamos y la forma en que lo trabajamos. Los datos que la sostienen están en Ámbitos, y los análisis, en Perspectivas.

Dos personas, vistas sin rostro, revisan documentos sobre una mesa de madera; sólo se ven brazos y manos

Herencia y relevo

Un relevo es más llevadero cuando quien dirige ya dejó por escrito lo que sabe.

Puertas dobles blancas abiertas hacia una sala vacía con piso de madera clara

En la mayoría de las empresas familiares encuestadas en México, el primer relevo todavía no ocurre, y pocas lo tienen preparado.

Trabajamos con quien dirige mientras sigue al frente. Primero identificamos las tareas que más dependen de esa persona; después dejamos por escrito, por etapas, lo que sabe y la forma de trabajar. Lo legal y lo fiscal se quedan con el notario, el abogado y el contador de la familia, con quienes nos coordinamos. El objetivo es que quien siga al frente pueda atender a clientes y proveedores con lo que quedó escrito.

Los datos, en Herencia y relevoLeer Herencias en Perspectivas

Publicidad

Lo que se invierte en publicidad debería poder medirse en clientes.

Los negocios pequeños gastan en anunciarse, en proporción, casi lo mismo que los grandes; qué canal le trae clientes a cada uno sólo lo muestran sus propios registros.

Partimos de cómo conocieron al negocio los clientes que ya tiene. Con eso se elige el canal donde conviene empezar, se prepara ahí la presencia del negocio y se deja una forma sencilla de anotar de dónde llega cada cliente nuevo. Un segundo canal se suma cuando el primero ya mostró resultados. Cuánto invertir en anunciarse lo decide el dueño, con esos registros a la vista.

Hoja blanca en limpio y una laptop abierta sobre un escritorio de madera clara

Imagen y presencia

Lo que aparece al buscar un negocio ya es parte de su imagen.

Quien todavía no conoce un negocio se forma una idea con lo que encuentra al buscarlo, y a veces no encuentra nada.

Revisamos lo que hoy se ve del negocio y lo comparamos con lo que el negocio es. Después se deja por escrito cómo se nombra, cómo se describe, qué fotos lo representan y qué datos de contacto da; se corrige primero lo más visible y lo demás, por etapas. Lo que lo hace reconocible para sus clientes de siempre no se toca.

Los datos, en Imagen y presencia

Finanzas y dirección

Para decidir precio y crédito bastan pocas cifras, revisadas en fechas fijas.

Manos con una pluma sobre hojas blancas en un escritorio oscuro

En los negocios más chicos, lo pendiente es empezar a medir: decisiones como el precio o el crédito pueden tomarse sin una cifra a la vista.

Partimos de lo que el negocio ya anota para definir las pocas cifras que hacen falta para decidir: el costo de lo que vende, lo que tiene por cobrar y el efectivo de las próximas semanas. Cada cifra queda por escrito, con su origen, su cálculo y una fecha fija para revisarla, y se suman una por una. Lo contable y lo fiscal siguen con el contador.

Los datos, en Finanzas y dirección

Operación y automatización

El control de la información empieza con reglas sencillas que todo el negocio siga.

La mayoría de los micronegocios urbanos no usa un sistema contable para su dinero, y esa medición no abarca sus clientes, su inventario ni sus pedidos.

Antes de construir una herramienta revisamos cómo se anota hoy y acordamos reglas sencillas de registro, que quedan por escrito. La herramienta se hace sobre esas reglas y a la medida, una parte del negocio a la vez: clientes, ventas, inventario o pedidos, empezando por la información que más trabajo cuesta encontrar. Donde conviene, se automatiza lo que se repite todos los días.

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