Herencia y relevo
La sucesión en el negocio familiar.
Heredar un negocio implica dos decisiones distintas: quién será su dueño y quién lo dirigirá. La primera tiene un instrumento conocido, el testamento. La segunda depende de algo más difícil de transmitir: lo que sabe quien hoy está al frente y que casi nunca está por escrito.

Señales
Cómo se reconoce.
Este momento tiene dos lados, el de quien prepara el relevo y el de quien recibe el negocio. Estas frases se escuchan en uno y en otro.
- «Lo importante del negocio está en la cabeza de una sola persona.»
- «Me toca decidir sin saber bien de dónde salen los números.»
- «Quiero cambiar cosas sin romper lo que ha funcionado por años.»
- «Quiero dejar el negocio listo para quien siga después de mí.»

Los datos
El resultado de un relevo se asocia con la forma de elegir al sucesor.
74.2%
De los hogares de personas de 50 años o más no ha hecho ningún arreglo para heredar. Sólo 11.5% tiene testamento ante notario.
84%
De las empresas familiares mexicanas encuestadas no tenía plan de sucesión, y 81% no tenía procesos para preparar a la generación siguiente.
66%
De las empresas familiares de una encuesta nacional seguía a cargo de la generación que la fundó.
La encuesta STEP estima, además, que en casi nueve de cada diez casos quien siga al frente será de la familia: la intención de que la familia conserve la dirección está más extendida que la preparación para el relevo. La encuesta de la UDLAP no es una estadística oficial y no consta que su muestra fuera aleatoria; aun así, es la medición más amplia disponible sobre el tema.
Los efectos del relevo se han estudiado sobre todo fuera de México y en empresas medianas y grandes. Un estudio con datos de empresas danesas encontró que la rentabilidad cae cuando la dirección pasa a un familiar (Bennedsen y coautores, 2007). En esa literatura, el costo del relevo aparece ligado a cómo se elige y se prepara a quien sigue.
Por dónde empezar.

Propiedad y dirección, dos decisiones distintas
Quien hereda la propiedad no tiene por qué ser quien dirija. La segunda decisión incluye cómo se prepara a esa persona y en qué plazo.
El conocimiento que no está por escrito
Las condiciones con cada cliente, el origen de los precios y los acuerdos de palabra con proveedores suelen vivir sólo con quien dirige. Documentarlos mientras esa persona sigue al frente evita tener que reconstruirlos después.
Los primeros meses de quien recibe el negocio
Los primeros meses permiten conocer cómo trabaja el negocio y por qué. Muchas de sus costumbres responden a problemas que ya se resolvieron una vez.
La parte legal y fiscal de la sucesión
Corresponde al notario, al abogado y al contador de la familia. Las reglas cambian de un estado a otro y cada caso requiere su propia revisión.
Artículos
Este texto es informativo y no sustituye la asesoría de un notario, un abogado o un contador para cada caso.


