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Horizonte 2030 · Ensayo

Automatización de procesos en las empresas de México hacia 2030

En 2024, la manufactura mexicana tenía 62 robots industriales por cada 10 mil empleados, menos de la mitad del promedio mundial, y en 2025 el país instaló menos robots por tercer año seguido. En la administración la posición es otra: desde 2014, toda factura formal se emite en un formato que una máquina puede leer. Las mediciones disponibles sugieren que, hacia 2030, la automatización seguirá avanzando primero donde los procesos ya se hacen siempre de la misma manera.

Equipo Ollin8 min de lectura

Nave industrial amplia y ordenada con una línea de rieles en perspectiva y techos altos con luz natural

La automatización se mide con frecuencia por la densidad de robots industriales, y en esa medida México está por detrás de los países con los que compite. En una empresa mediana también se automatiza el trabajo de oficina: facturar, conciliar pagos, actualizar el inventario, contestar pedidos. En ese terreno el país parte de otra posición, porque una obligación fiscal ya ordenó una parte de esos datos.

01

México lleva tres años instalando menos robots industriales mientras el mundo instala más.

En el informe World Robotics 2025 de la Federación Internacional de Robótica (IFR), publicado en abril de 2026 con datos de 2024, la manufactura mexicana tenía 62 robots en operación por cada 10 mil empleados. El promedio mundial era de 132. Estados Unidos tenía 307. Corea del Sur, el país más automatizado, llegaba a 1,220, casi veinte veces la densidad de México.

Densidad de robots en la industria manufacturera, por país

Robots industriales en operación por cada 10 mil empleados de la manufactura, 2024

  • Corea del Sur 1,220
  • Alemania 449
  • Japón 446
  • Estados Unidos 307
  • Canadá 241
  • China 166
  • Promedio mundial 132
  • México 62
Fuente: International Federation of Robotics, informe World Robotics, edición 2025, comunicado del 8 de abril de 2026. La cifra de China se calculó con datos de empleo actualizados por su oficina nacional de estadística y no es comparable con la de informes anteriores. La IFR no publicó en ese comunicado la densidad de Brasil.

En volumen, China instaló 354 mil robots en 2025, 59% de todos los del mundo, según el World Robotics 2026, publicado en septiembre.

México instaló menos de 5,200 robots en 2025, 7% menos que el año anterior, según el mismo informe. Su demanda depende en buena parte de una industria: los fabricantes de automóviles hicieron 63% de las instalaciones de 2024. Brasil, que partía de más abajo, instaló casi 4,300 en 2025, 38% más, también por la industria automotriz. Para el mundo, la IFR proyecta 655 mil instalaciones en 2026 y 806 mil en 2029.

Fuera de las grandes plantas, la robótica es escasa. En los Censos Económicos 2024 del INEGI, sólo 1.2% de los negocios que usaban herramientas digitales en 2023 tenía robótica avanzada. Son unos 15 mil, cerca de tres de cada mil negocios del país, según un cálculo propio con las cifras del instituto.

02

En las empresas grandes de México, la automatización está más extendida que la inteligencia artificial y aumenta con el tamaño.

De acuerdo con el Reporte sobre las Economías Regionales de julio a septiembre de 2025 del Banco de México, 43.0% de las empresas de más de 100 trabajadores dijo que usaba o planeaba automatizar procesos o tareas en los doce meses siguientes; para la inteligencia artificial, la proporción fue de 24.3%. El banco definió la automatización como el uso de tecnología para realizar procesos o tareas con una mínima intervención humana. La proporción sube con el tamaño: de 38.2% en las empresas de 101 a 250 trabajadores a 65.7% en las de más de mil.

Empresas que usan o planean automatizar procesos o tareas, por tamaño

Porcentaje de las empresas de más de 100 trabajadores, septiembre de 2025

  • De 101 a 250 trabajadores 38.2%
  • De 251 a 500 45.2%
  • De 501 a 1,000 55.5%
  • Más de 1,000 65.7%
Fuente: Banco de México, Reporte sobre las Economías Regionales julio-septiembre 2025, Recuadro 1, publicado el 11 de diciembre de 2025, con datos de su encuesta regional a empresas (EMAER). La encuesta sólo representa a establecimientos de más de 100 trabajadores, que son 1.5% de los manufactureros y 0.4% de los demás; el banco advierte que la tasa podría no representar la adopción promedio del país.

Entre sectores, según la misma encuesta, la distancia es mayor que entre tamaños. Maquinaria y equipo (60.0%) y alimentos y bebidas (59.7%) encabezan la lista; textiles (22.9%) y construcción (20.4%) la cierran, y comercio y servicios quedan en 42.7%. De las empresas que usan o planean automatizar, 12.0% ya la aplica por completo en algunos procesos y 43.2% de forma parcial; el resto todavía la evalúa o la prueba.

Según los directivos, el fin al que más ha contribuido es la optimización de procesos, la reducción de costos o la eficiencia operativa. En las entrevistas del banco, varios dijeron haber automatizado ante la rotación de personal, la escasez de trabajadores o el aumento de los costos laborales. Entre las empresas que automatizan sin usar inteligencia artificial, la mayoría no vio cambios en su plantilla, aunque 33.2% de las manufactureras y 15.8% de las demás reportaron disminuciones.

03

En Europa, las empresas medianas automatizan más la administración que la planta.

México no publica una medición por tamaño que separe la automatización administrativa de la física. La Unión Europea sí, y aunque su universo no se compara con el mexicano (cuenta empresas de diez o más personas, sin el sector financiero), muestra un orden definido. Según la encuesta de Eurostat de 2025, 69.9% de las empresas de 50 a 249 personas usaba un sistema de planeación de recursos empresariales, el programa que reúne compras, inventario, ventas y contabilidad. Lo usaba 41.1% de las pequeñas y 88.7% de las grandes. En la misma encuesta de 2022, sólo 12.0% de las medianas usaba robots industriales o de servicio.

En la empresa mediana europea, entonces, la automatización más común es la del registro: que una venta descuente el inventario y genere la factura sin que alguien vuelva a capturarla. Los robots, en cambio, estaban en una de cada ocho en 2022.

En la facturación, México está adelante por obligación. Desde 2014, el comprobante fiscal digital por internet, el CFDI, es el único comprobante fiscal válido, y es un archivo con campos y catálogos fijos que cualquier sistema puede leer. Según el comunicado 18/2024 del SAT, en 2023 se emitieron más de 10,323 millones de facturas electrónicas, 327 por segundo, y desde el tercer trimestre de ese año todas se timbraron en la versión 4.0. En la Unión Europea, de acuerdo con los datos de Eurostat para 2023, 38.7% de las empresas enviaba facturas electrónicas aptas para procesarse de forma automática y 70.2% todavía enviaba facturas en papel.

Pasillo largo de una bodega con racks altos de tarimas a ambos lados, en perspectiva central

04

Un proceso se puede automatizar cuando ya se hace siempre de la misma manera.

La facturación se pudo automatizar cuando todos los contribuyentes tuvieron que llenarla con los mismos campos.

La factura muestra el mecanismo. Lo que permitió que un sistema la emitiera y la leyera fue una regla común: los mismos campos, con los mismos catálogos, para todos los contribuyentes. Eurostat mide lo que pasa sin esa regla: según sus datos, en 2023, 72.8% de las empresas europeas enviaba facturas electrónicas no aptas para el procesamiento automático, como un PDF. Eran digitales, pero cada una con su formato, y alguien tenía que leerlas.

Dentro de una empresa nadie fija el formato desde fuera. Si cada vendedor anota los pedidos a su manera o las existencias se cuentan cuando hay tiempo, no hay una secuencia que un sistema pueda repetir. La conciliación de pagos es un ejemplo. Del lado de las ventas, el CFDI ya trae los datos ordenados; del lado del cobro, el cruce sólo se automatiza si cada pago se registra siempre con la misma referencia.

El McKinsey Global Institute llega a una conclusión parecida para Estados Unidos: el valor que calcula depende más de cómo las organizaciones rediseñen sus flujos de trabajo que de inventos nuevos. En la encuesta de Banxico, las empresas que no usan ni planean automatizar señalaron como obstáculos principales el desconocimiento de sus trabajadores sobre cómo aplicar las herramientas, la falta de personal capacitado y la falta de recursos. La regla del CFDI, por otra parte, sólo alcanza a la economía formal: en 2023, 64.3% de las unidades económicas del país eran informales, según el mismo censo del INEGI.

05

Las proyecciones a 2030 separan lo técnicamente posible de lo que las empresas adoptarán.

Las cifras sobre el futuro cambian según lo que miden. En Agents, robots, and us, publicado en noviembre de 2025, el McKinsey Global Institute estima que las tecnologías ya demostradas podrían, en teoría, automatizar actividades equivalentes a 57% de las horas de trabajo en Estados Unidos: 44% con agentes de software y 13% con robots. En su escenario intermedio, la adopción llegaría hacia 2030 a cerca de 27% de las horas actuales. La firma aclara que ninguna de las dos cifras es un pronóstico de pérdida de empleos.

En la edición para América Latina del mismo estudio, el potencial técnico es de 57% de las horas en la región y de 59% en México, según la firma, que prevé que la adopción avance más despacio que en las economías avanzadas por los salarios más bajos, el mayor costo de los robots y la preparación de las organizaciones. Otro método da otra cifra. Un documento de investigación del Banco de México de 2020, que clasifica ocupaciones completas con la metodología de Frey y Osborne, encontró que casi dos tercios del empleo del país estaban en alto riesgo de automatización. Sus autores advierten que el cálculo sólo mide la factibilidad técnica y no los incentivos económicos para adoptar.

Ninguna estimación dice qué empresa automatizará qué ni cuándo. Lo medido en México y en Europa sí indica dónde está más extendida hoy: en las empresas más grandes, en sectores como maquinaria y alimentos y, según la evidencia europea, en la administración más que en la planta. De lo medido se infiere que, en una empresa mediana, la distancia entre el potencial y la adopción depende de un trabajo previo: describir por escrito cada proceso y lograr que se ejecute igual todas las veces. En la facturación, esa estandarización la impuso la regla fiscal; en el inventario, la cobranza y la atención de pedidos, depende de cada empresa.

Perspectivas es la publicación de Ollin Soluciones sobre los negocios en México. Quiénes la escriben: Nosotros.